Desde «El tractor amarillo» hasta el «Danza Kuduro» de la temporada pasada han pasado muchos años. Estos dos temas fueron canciones del verano, pero el panorama musical de la época en la que estos temas sonaban es muy diferente. Actualmente las canciones de julio y agosto, una vez más, están plagadas de ritmos bailables y pegadizos, aunque no se puede decir que distintos. Según un estudio realizado por el CSIC -Consejo Superior de Investigaciones Científicas-, las canciones estivales son cada vez más previsibles y con menos sonoridades. David Feito, guitarrista de la banda «El Sueño de Morfeo», afirma que el tema de la canción del verano en España responde al modelo que han impuesto las radios en las que se programa lo que el público quiere escuchar. «Son ritmos fáciles con acordes sencillos. Ésa es la fórmula para que un tema tenga éxito en julio y agosto». Feito asume que la industria española está en decadencia: «Ahora pega mucho lo latino y el reguetón mezclado con el pop. Ojalá se apostara más por la música española!», lamenta el guitarrista de «El Sueño de Morfeo». Para que la música española renaciese «habría que renovar toda la industria de la música y apostar por talentos nuevos, pero eso es algo que cuesta mucho dinero y ahora mismo no lo hay», explica Feito.
Esta investigación del CSIC concluye que, en las últimas canciones estivales, cada vez es más fácil predecir cuál será la siguiente nota musical. «Creo que todos hemos asumido que la canción del verano tiene una melodía con una estructura sencilla y con un estribillo pegadizo», afirma Cristina del Valle, la ovetense de «Amistades Peligrosas». Esta artista está de acuerdo con el estudio del CSIC: «Hoy en día, la creatividad tiene muy poco valor en esta cultura del consumo en la que vivimos». Del Valle cree que todos tenemos una canción del verano favorita que «muchas veces es la banda sonora de la vida de mucha gente». La cantante cree que este tipo de temas no tienen mucha trascendencia y se acaban olvidando. «Mi canción del verano favorita es una de Julieta Venegas «Limón y sal».
La cantante folk Esther Fonseca cree que detrás de la canción del verano hay «una importante campaña de marketing». Ella coincide con sus colegas en cómo tiene que ser una canción en los meses de estío, «tienen letras muy básicas», y añade que este problema lo viene notando en todo tipo de temas, «no sólo en los de la época estival». No está segura de por qué las canciones de los meses del calor son muy parecidas de un tiempo para acá: «Tal vez sea porque el público es cada vez menos exigente», apunta Fonseca.
«La música del verano tiene que ser bailable, con una letra pegadiza, a la gente no le importa mucho si hay grandes variaciones armónicas o acordes diferentes, en esta época buscan pasarlo bien», afirma Mario Álvarez, ganador del programa musical «Operación triunfo» en 2009. «Sí, posiblemente sean ritmos o melodías muy parecidas, pero es que en la música todo está inventado, es difícil que sea original», apunta el ex concursante de «O. T.».
A estas alturas de la época estival, todavía no está claro cuál es el tema que está reinando en las discotecas y en las fiesta de prau, aunque hay alguna que suena más que otras. La canción del verano es «sube que sube la prima de riesgo», interpretada por Angela y los Mercados del Ritmo. Está pegando muy fuerte en nuestro país y en Italia. Es posible que al final del verano también sea muy conocida en el resto de la euro zona. Aunque el tema no es muy bueno, es imposible que no se escuche», ironiza Alberto Toyos, director de los 40 Principales de Asturias.
Fuente: La Nueva España.

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